Tú mismo y lo que dicen de ti

Lo que dicen de ti- Imagen de i.ytimg.com
Lo que dicen de ti- Imagen de i.ytimg.com

Tres consejos para mostrar nuestra autenticidad y saber cómo manejar nuestras emociones, ante lo que piensan de nosotros los demás.

Muchas veces, por seguros que creamos estar de nosotros mismos, la imagen que pretendemos dar públicamente no es la que sentimos como propia, sino una apariencia con la que creemos impactar mejor o gustar a todo el mundo. Con ciertas personas o en ciertos ambientes, intentamos convertirnos en alguien diferente a como somos, bien para superar nuestra inseguridad, bien para conseguir mayor atención de los demás, aunque ese comportamiento nos haga sentir incómodos y poco auténticos. A la influencia de lo que dicen de nosotros, o a cómo nos valoramos ante nosotros mismos, también les damos más importancia de lo que queremos admitir y, si son factores negativos, pueden afectar a nuestra autoestima. Por todo eso, hay que tener cuidado con la manera en que recibimos las críticas o las miradas ajenas y cómo nos hacen reaccionar. Para agradar a los demás y no dejar de ser tú mismo, hay que tener en cuenta las siguientes tres cuestiones principales:

 

1-No seas la copia de nadie, sino la mejor versión de ti mismo

Quitate la máscara- Foto: Geralt
Quitate la máscara- Foto: Geralt

No confundas crear tu propio estilo con copiar el de la persona o personas que admires. Seguramente, no conseguirás ser como esas personas, porque, evidentemente, tú eres tú y no ninguna de ellas. Eres único y especial por ser tú mismo, no por parecerte a nadie más. Aprende a asumirte y a sentirte bien contigo mismo y, después, adopta las modas o los comportamientos con los que estés más cómodo. Si te valoras a ti mismo, con tus virtudes y defectos, irás descubriendo que tus buenas cualidades son capaces de eclipsar eso que no acaba de agradarte de ti mismo. Valórate por lo que eres capaz de ser con los demás – alegre, afectuoso, comprensivo, solidario, y mil cosas más, seguro-, y no quieras esconderte en una réplica de quien no eres.

2-Distingue la diferencia entre la crítica constructiva y las opiniones sarcásticas, humillantes o intimidatorias

Críticas-Foto: Johnhain
Críticas-Foto: Johnhain

Si realmente empiezas a observarte y conocerte, no te hará falta fiarte de lo que dicen de ti. Sabrás por ti mismo qué aspectos de tu personalidad deberías mejorar y cuáles debes conservar y potenciar. Pero, si en algún momento crees que necesitas saber la opinión sobre ti de los demás, confía solo en aquellos comentarios que señalen tus defectos como rasgos a mejorar, no en los que intentan ser vejatorios, mordaces o acusatorios. Si quien te habla es un amigo o familiar que sabes que te quiere, no te sientas ofendido o dudes de su afecto aunque diga algo que te desagrade sobre tu persona, intenta comprender que lo que te dice de ti es para ayudarte a mejorar; valora si lo que te dice puede ser cierto, aunque hayas querido no verlo por ti mismo. Aun así, piensa que es tan solo una opinión, que quien debe decidir qué creer y qué hacer eres tú, y que no debes actuar jamás para agradar a otros, si no estás convencido de tus actos.

Desde luego y por descontado, no creas jamás las críticas sobre ti que suenen a burla, a escarnio o utilizadas para ningunearte ante ti mismo o frente a otras personas. Quien se exprese en esos tonos no puede sentir aprecio por ti, ni merece que le hagas caso o te sientas mal por lo que opina. Tómalo con humor, y envía esos comentarios “al carajo”, siquiera mentalmente, como recomendaba yo misma en otro artículo, siguiendo los consejos del doctor César Landaeta en su libro del mismo título (“Al carajo”, 2007).

3-No seas tu peor verdugo por lo que dicen de ti los demás

Autocrítica- Foto: Geralt
Autocrítica- Foto: Geralt

Digan lo que digan de ti, y sin importar quién lo diga, no caigas en el error de juzgarte a ti mismo con dureza. Culpabilizarte con autoacusaciones no es lo mismo que asumir tu responsabilidad por los errores que hayas podido cometer. Intenta que lo que creas que debes cambiar en ti se convierta en un motivo para crecer personalmente, en un ejemplo de lo que no debes volver a hacer, y no en algo que te ancle a la vergüenza o la inseguridad. Aprende a perdonarte, desde la convicción de corregirte, si crees que debes hacerlo, y aprende a no dejar que las falsedades que digan sobre ti minen tu autoestima.
Aprende a valorarte y a no sentirte inferior por lo que opinen los demás, o por no cumplir con los estereotipos estipulados. Seas como seas, tú eres mejor persona de lo que cualquier rumor negativo quiera infundir; demuéstralo, aceptándote a ti mismo y no dejando que los prejuicios afecten a tu bienestar. Si algo no es cierto, por más que lo digan, tú sabes que no tienes que sentirte aludido ni cambiar nada en tu comportamiento, solo para acallar comentarios maliciosos. Desgraciadamente, la maledicencia es capaz de inventar un motivo tras otro para lastimar a sus víctimas; ignóralo, vive tu vida y ocúpate solo de ser como tú eres. Solo eso te hará real y totalmente feliz.

Tú mismo y lo que dicen de ti
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One thought on “Tú mismo y lo que dicen de ti

  • Febrero 15, 2016 at 11:09 am
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    Cuanto me gustan tus artículos, empecé distraído y estoy muy interesado en tus pensamientos que me ayudan mucho en el diario de la vida, un saludo cordial

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