Naranjas rojas

Más que una naranja normal- Foto:Eric Hill from Boston, MA, USA
Más que una naranja normal- Foto:Eric Hill from Boston, MA, USA

De niña, me quedaba absorta mientras mi abuela las cortaba en rodajas y desprendían ese juguito carmesí contra la blancura del plato. Con la curiosidad de mis cuatro o cinco años pregunté, la primera vez que vi su aspecto interior: “¿por qué tiene sangre esta naranja, yaya?”; y ella respondió: “las llaman de sangre, pero no es sangre; es zumo nada más”. Se tranquilizó mi aprensión y después fui capaz de probar esa naranja de pigmentos rojizos en su piel y de carne jugosa y… ¡roja como la sangre! Pero, aunque mi abuela no lo sabía, ese jugo rojo y abundante era algo más que zumo, era un montón de beneficiosos aportes para el organismo humano, que no tienen las naranjas de otra especie.

Naranjas rojas o sanguinas

Esta variedad de la naranja común no es demasiado conocida, hoy día. Quizás ha sido su aspecto sanguinolento lo que lo que no la hace muy popular, o quizás se comercializa menos que en tiempos pasados por la necesidad de algunas condiciones especiales de su cultivo, que la convierten en una delicada rareza: originarias de los países cálidos del Mediterráneo, este tipo de naranjas precisa, curiosamente, de una determinada exposición al frío antes de su cosecha, para que se produzca su peculiar pigmentación rojiza.

Las naranjas sanguinas, de sangre o también conocidas como naranjas rojas, son más potentes en sabor que la naranja común, combinando la acidez de los cítricos con un fuerte dulzor, que a veces recuerda a las grosellas o las frambuesas. El resultado es saborear un fruto muy parecido a la naranja pero distinto, valga la paradoja.

Dentro de esta variedad de naranja, considerada una mutación del fruto común, se clasifican tres subclases con sus respectivos derivados: la Sanguinello, la Tarocco y la Moro. Según su especie, varía la intensidad del característico color rojo de la pulpa, que puede ir desde un vetado rojizo hasta un oscuro granate.

Naranja roja- Foto:Silentcynic
Naranja roja- Foto:Silentcynic

Naranja roja, protección de la salud

Pero, aparte de sus atractivos e intrigantes aspecto y sabor, la naranja roja es distinta al resto de especialidades precisamente por las propiedades alimenticias y terapéuticas de la sustancia que la distingue en su apariencia. El color rojo de su pulpa se produce por contener una alta cantidad de antocianina, unos pigmentos antioxidantes que no suelen encontrarse en los demás cítricos.

Las antocianinas pasan intactas desde el estómago de los mamíferos al torrente sanguíneo, por lo que sus propiedades benéficas no disminuyen con la ingesta. De ese modo, son un valioso aporte para la prevención de enfermedades del corazón y neurocerebrales, y tienen importantes efectos antiinflamatorios, antitumorales, y antidiabéticos, como se ha demostrado, por ejemplo, en el control de la diabetes Mellitus tipo 2. También son un buen preventivo de algunos tipos de cáncer y del aumento de colesterol.

Este tipo de antioxidante, además, protege el sistema inmunológico, mejora la agudeza visual, ayuda al buen funcionamiento del sistema cognitivo y evita la oxidación del ADN.

Las naranjas rojas, o sanguinas, añaden todos estos beneficios de su pigmentación a las cualidades nutritivas de todas las naranjas y cítricos, en general. Por tanto, tienen un alto contenido en vitamina C, hidratos de carbono, ácido fólico, fibra, y otros muchos aportes nutricionales.

Mermelada de naranja roja-Foto-Kate/Flickr CC BY 2.0
Mermelada de naranja roja-Foto-Kate/Flickr CC BY 2.0

Cómo saborear las naranjas rojas

Por su gran cantidad de jugo, son ideales para zumos y batidos pero también para la confección de postres muy elaborados ya que, por su alto porcentaje en fructosa, es muy utilizable en repostería con poca azúcar industrial. Su delgada piel se usa junto a la pulpa para realizar confituras y mermeladas, así como para decoración de diferentes platos.

En los remotos tiempos en que yo era niña, mi abuelita servía las naranjas rojas siguiendo su sencilla receta de trocearlas o hacerlas en rodajas finas, recubiertas con miel o chocolate deshecho; en esa deliciosa simplicidad, ya resultaban todo un postre especial y esperado. Pero existen multitud de formas de incluir las sabrosas variedades de sanguinas, tanto en postres como en recetas de platos salados. Para quien se anime a probarlas, apunto algunas recomendaciones:

Ensalada de Naranjas Rojas
Almejas con Naranjas Rojas
Mermelada de Naranjas Rojas

Naranjas- Foto: THOR-CCA 2.0
Naranjas- Foto: THOR-CCA 2.0
Naranjas rojas

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